ENTRE MURIÑO Y EL ABC: LA PRECARIEDAD.

 

Por favor, imagine la escena:

Una gran empresa, somete a licitación los servicios de vigilancia de uno de sus principales edificios; encarga la función a su Responsable de Seguridad, quien, encabezando una larga mesa y destilando petulancia, escucha la presentación de uno de los proveedores postulantes; previamente, ha solicitado se dispongan, sobre la mesa, los uniformes con los cuales se dotará al personal de vigilancia; El postulante ha concluido la presentación general de la empresa y va a dar inicio a la presentación de su sistema de aseguramiento de la calidad; el Responsable de Seguridad lo interrumpe, le indica que no tiene tiempo para eso y, entonces, le pide que le vaya pasando las piezas de los uniformes; cual si fuera un experto catador de vinos, toca las telas, revisa la flexibilidad del calzado, la firmeza de los colores, se ajusta una fornitura, todo esto dentro de un abrumador silencio, que luego interrumpe para sugerir: corbatas de colores más modernos, calzado que no parezca de seguridad, etc., y la reunión termina.

Se imagina que algo así pudo haber ocurrido en la licitación de los servicios de transporte aéreo de Juan Camilo Muriño o en la licitación (si la hubo) de la guardería ABC; que se hubiesen despreciado los aspectos relativos a la calidad o a la seguridad y se hubiese enfocado la elección en el precio y la apariencia.

Estoy de acuerdo con una de las conclusiones de la discusión entre diputados y senadores, sobre la guardería ABC, con el director del IMSS: “La corrupción mata”. Pero hay otras formas de corrupción igual de letales, la precariedad en algunos responsables de la gestión de la seguridad.

Precarios, cuando toman decisiones con visiones cortoplacistas, cuando privilegian el precio sobre la calidad, el contubernio por sobre el desempeño, cuando esconden las falencias en el secretismo, cuando manipulan evaluaciones y certificaciones.

La precariedad puede matar, pero, cuando se trata de seguridad, no hay duda de que, tarde o temprano, lo logrará.

F. Crisóstomo.

NOTA:

PRECARIO, RIA. (Del lat. precarĭus).

 1.  adj. De poca estabilidad o duración.

2.  adj. Que no posee los medios o recursos suficientes.

3.  adj. Der. Que se tiene sin título, por tolerancia o por inadvertencia del  dueño.

4.  m. y f. Ur. Docente que ocupa un cargo provisionalmente.

Diccionario de la RAE.

1 Response to “ENTRE MURIÑO Y EL ABC: LA PRECARIEDAD.”


  1. 1 Alex julio 14, 2009 a las 20:53

    No se si reirme o llorar; aunque no estoy de acuerdo con algo, esta frase: “…cuando toman decisiones con visiones cortoplacistas.” esta persona no tiene la menor idea de lo que es visión, y cortoplacistas se me antoja un termino eterno para el nivel del protagonista de esta historia. Evidentemente no esta en este perfil de “responsables” de la seguridad el hacer un cambio en el entorno del gremio, ya existen herramientas que pronto como por seleccion natural van a evitar que estos mandriles tengan bajo su responsabilidad la seguridad de nuestras familias mientras estas estan trabajando.


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