AUTOMÁGICAMENTE (Parte I)

En la dirección del Estado crearemos el caos y la confusión.
De una manera imperceptible, pero activa y constante, propiciaremos
 el despotismo de los funcionarios, el soborno, la corrupción,
la falta de principios. La honradez y la honestidad serán ridiculizadas
[como] innecesarias y convertidas en un vestigio del pasado.
El Arte de la Inteligencia, 1963, Allen Wels Dulles

 

Sin duda, el reciente auto-bomba de Ciudad Juárez debe preocuparnos a todos; la escalada de violencia ha llegado a niveles alarmantes. En este ambiente de plena confusión, las soluciones que están en marcha, lejos de ser prometedoras, parecen realimentar el problema. Permítame llevarlo por un camino distinto, trataré de presentarle el problema desde la perspectiva de los sistemas emergentes.

¿Qué son los sistemas emergentes y cómo se comportan?

Un sistema emergente existe cuando componentes de escala inferior comienzan a producir comportamientos de una escala superior; por ejemplo, pueden observarse diferencias de comportamiento entre colonias de hormigas jóvenes (de un par de años) y colonias maduras (de 12 años), aún cuando la vida promedio de cada hormiga es de solamente un año y no es posible atribuirles capacidad de aprendizaje individual; los pájaros o los peces, que poseen limitadas características intelectivas, al integrarse en parvadas o cardúmenes, muestran un comportamiento de un orden superior al que observarían en la escala individual, lo que les permite reducir su vulnerabilidad a los depredadores; las neuronas, cuyas capacidades de comportamiento individual son sumamente limitadas, integradas en nuestro cerebro, constituyen el sumum del comportamiento complejo.

Ahora bien, en la escala humana, un ejemplo es la mano invisible del mercado que ha demostrado empíricamente su capacidad de mantener un equilibro de satisfactores sin necesidad de controles centralizados; se asegura que, si usted pudiera elaborar el inventario de satisfactores de una comunidad, siempre encontraría un abasto suficiente para las siguientes dos semanas, en promedio.

Los sistemas emergentes son complejos, por el enorme número de elementos que mantienen interconexión e interdependencia.

El fenómeno del crimen que nos aqueja es complejo; incluye consumidores, vendedores y productores de drogas, conformando un entramado de relaciones financieras, morales y legales con autoridades y otros actores de la sociedad.

Los sistemas emergentes son adaptativos, pues demuestran capacidad de variar, para encontrar el formato que mejor encaje con el entorno y con las necesidades de sus integrantes, además de que aprenden de la experiencia de cambio.

El crimen ha demostrado un comportamiento adaptativo: cuando se han endurecido los controles al tráfico internacional, se han desplegado buscando cauce hacia el consumo local; cuando este cauce ha sido impedido, ha encontrado el camino de la corrupción; cuando se le ha opuesto la fuerza de las armas, ha encontrado la vía para incrementar su potencial de fuego; cuando se les ha enfrentado con la Inteligencia, han desplegado eficientes esfuerzos de contrainteligencia.

Los sistemas emergentes son órdenes colectivos integrados para incrementar la resistencia a las perturbaciones e incrementar las posibilidades de preservación. Funcionan de manera auto-organizada, basan su eficiencia en un control distribuido y redundante, de modo que cualquier perturbación pueda ser “fácilmente” restaurada.

Las cifras de más de 26,000 muertos, 78,000 detenidos y casi dos millares de jefes o capos detenidos (de 2006 a la fecha), puestas en perspectiva junto con el aumento continuo del consumo, la extorsión y el secuestro, son evidencia de su capacidad de auto-restaurarse.

La ausencia de controles centralizados y la adaptación continua a un entorno cambiante son dos de los rasgos fundamentales de los sistemas emergentes. Estas características les proporcionan grandes ventajas, como su capacidad para funcionar autónomamente (prácticamente sin supervisión) y su capacidad de adaptación espontanea (sin requisitos de planificación detallada).

Sin que seamos capaces de identificar sus liderazgos, las células criminales, haciendo gala de su operación autónoma, han desplegado tácticas propias de la guerra asimétrica, explotando la oportunidad y su conocimiento del terreno, reduciendo, al mismo tiempo, su exposición al combate directo; lo que nos demuestra sus aptitudes de adaptación espontanea por su uso sobresaliente de la inteligencia táctica.

El comportamiento de los sistemas emergentes es casi imposible de predecir o controlar, dado que invariablemente tienden a compensar cualquier cambio producido desde el exterior. Cualquier intento de controlar o presionar su comportamiento, normalmente provoca resultados inesperados.

Mientras los sistemas de inteligencia del Estado, en su función predictiva, apenas atinan a representar las relaciones interpersonales de algunos de los actores, los criminales aprovechan, casi intuitivamente, los fenómenos económicos, sociales y culturales, por ejemplo, a los siete millones de NINIS (jóvenes, entre 15 y 25 años, a quienes el Estado no les garantiza movilidad social ni un buen empleo), el narcotráfico les ofrece una vía para adquirir el prestigio social y los ingresos que les son negados. El uso exclusivo de la violencia institucional, como medio de control, ha provocado reacciones compensatorias que van desde la adquisición de mejor armamento hasta el uso de sofisticadas tecnologías y metodologías.

A pesar de lo anterior, es posible inducir sesgos en el comportamiento de los sistemas emergentes, mediante la identificación y aprovechamiento de algunas de sus propiedades.

Continuará…

F. Crisóstomo.

2 Responses to “AUTOMÁGICAMENTE (Parte I)”


  1. 1 LauFern julio 21, 2010 a las 13:53

    Algo me dice desde hace tiempo que la mayor parte de estas espantosas matanzas tienen mucho que ver con política; que son vendetas entre partidos y no les importa que mueran civiles ni policías inocentes. Algo más es que tal vez al pan, por estar ahora en el poder, le convenga que en fechas clave para las elecciones presidenciales, se acabe la violencia, que capturen a todos los supuestos peces gordos que tienen a México de cabeza y todo vuelva a estar en paz y que México entero diga “ay, gracias al gobierno que ya pudo acabar con tanta infamia y habrá que votar por ellos pues les costó mucho pero lograron salvar al País de los malos” … Ya lo han dicho grandes hombres como Einstein: lo más inverosímil puede ser cierto. Saludos.

    P.D.- Me consta que a los mafiosos no los pescan aunque sepan donde trabajan y donde viven, yo he hecho varias denuncias y pasan años para que los detengan.

  2. 2 DRA. VERONICA CHAPETON julio 21, 2010 a las 16:02

    SU ANÁLISIS DE SISTEMAS EMERGENTES ME PARECE SUMAMENTE INTERESANTE, CONSIDERANDO SOBRE TODO QUE LA ASIMETRIA ES MANIFIESTA, LLEVANDO A DESVENTAJE EN EL COMBATE DIRECTO, Y OBLIGA A LA INTELIGENCIA TÁCTICA COMO USTED MUY BIEN MANIFIESTA. EL FENÓMENOS SE HA GENERALIZADO, Y SOBRE TODO EN NUESTRA REGIÓN Y HEMISFERIO.


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