RESILIENCIA X

“La rápida globalización de los nichos ecológicos humanos
exige que todas las personas del planeta dejen de considerar su vecindario,
 provincia, país o hemisferio como la totalidad de su biosfera, o entorno. 
Los microbios y sus vectores no respetan ninguna frontera imaginaria
establecida por el hombre”. 
Laurie Garrett.

Como señalamos anteriormente, el ataque a las torres gemelas (9/11) influyó fuertemente, no solamente en el pensamiento sobre seguridad, sino en el pensamiento de la gestión de negocios y del intercambio global; hizo patente la hiperconectividad de nuestras organizaciones, nuestro enorme grado de interdependencia, que ha sido confirmado por la reciente crisis financiera. Ese estado de hiperconectividad torna vulnerables a nuestras organizaciones respecto de fenómenos distantes, incluso en el tiempo. También nos hace conscientes de las implicaciones de la teoría del caos y nos recuerda las implicaciones del efecto mariposa: un evento, al parecer insignificante o distante, puede producir efectos nocivos de escala global.

En Enero 2005, el Foro Económico Mundial, en colaboración con Merrill Lynch, publicó el informe sobre Riesgos Globales para el Ambiente de Negocios, donde destacaron cinco puntos principales: 1) Es indispensable la comprensión del entorno de los negocios, para asegurar la supervivencia de nuestras organizaciones; 2) Los riesgos son cada vez más volátiles, están más interconectados, sus efectos tienen mayor alcance y es más difícil predecirlos; 3) Es posible identificar y mapear los principales riesgos globales; 4) La detección de riesgos se dificulta por su mayor interrelación e interdependencia; 5) La efectividad de nuestra gestión del riesgo está disminuida por miopía, por negación o por aparente transferencia hacia los menos aptos para su solución o hacia quienes tienen una menor responsabilidad sobre su gestación.

El estudio también destaca que existe una tendencia a estar bien preparados para el evento más próximo en el pasado, pero no para los próximos en el futuro.

La tendencia a valorar el riesgo sobre las variables clásicas de probabilidad e impacto, muy frecuentemente, deja de lado las variables inherentes al escenario, que es donde, en la actualidad se observa una mayor dinámica, debida ésta a la multiplicación de las relaciones de interdependencia, a la amplificación producida por la facilitación de las comunicaciones, así como a la velocidad con que los efectos se diseminan a través de las redes sociales físicas y virtuales.

Cabe, también, tomar en cuenta los factores personales que reducen la capacidad para tomar buenas decisiones. La gente valorará el riesgo en función de su capacidad de imaginar o recordar, así como de la influencia de los medios de comunicación, por lo que tenderá a sobreestimar los riesgos más familiares y a subestimar los que le son incógnitos. Además, la gente buscará siempre evidencia que confirme su punto de vista personal y tenderá a despreciar cualquier evidencia contradictoria. La cultura, entonces, es un factor influyente en la valoración del riesgo, y ello afecta de forma natural a la gestión del mismo, por el grado de tolerancia que las personas incluyen en sus modelos mentales. Resulta obvio decir que los ejecutivos responsables de la seguridad en nuestras organizaciones son personas comunes y que pueden ser inducidos por estos factores culturales.

En el Informe 2010 de Riesgos Globales, el Foro Económico Mundial concluye que, a pesar de la conmoción del sistema financiero y de la economía mundial, en 2008, el escenario, desde 2005, ha variado muy poco, no obstante, sí ha cambiado radicalmente el nivel de reconocimiento de que los riesgos globales, están ahora estrechamente interconectados y que las perturbaciones y las vulnerabilidades son realmente globales.

El telón de fondo de las discusiones se ha centrado en tres temas principales: 1) el aumento de las interconexiones entre los riesgos, lo que significa un mayor nivel de riesgo sistémico que nunca antes; 2) la certeza de que, aún cuando las crisis repentinas pueden tener un gran impacto, los mayores riesgos pueden surgir de fallas progresivas o riesgos emergentes, pues sus consecuencias, en el largo plazo, pueden ser subestimadas; 3) las deficiencias en la gobernanza mundial pueden inducir riesgos adicionales, debido a que algunos riesgos podrían ser agravados por la reciente recesión y sus consecuencias sobre la escasez de recursos, así como a reacciones cortoplacistas de los aparatos de gobernanza.

Además de las Crisis Fiscales, de la Subinversión en Infraestructura y de las Enfermedades Crónicas, otros riesgos de carácter sistémico podrían manifestar sus consecuencias agravadas en el corto plazo, como: la delincuencia transnacional y la corrupción, la pérdida de biodiversidad y la vulnerabilidad cibernética. Se prevé que el impacto sea global y transversal, y que afecte a los individuos, los países y a nuestras organizaciones.

Entre el 26 y 28 de octubre de este año (2010), en Marruecos, tendrá lugar el Foro Económico Mundial sobre Oriente Medio y África del Norte. ¿Quiere usted saber cuál será el lema de la reunión?: “Propósito, Resiliencia y Prosperidad”.

La resiliencia es una perspectiva sistémica amplia del riesgo, desprovista del clásico homocentrismo; sus soluciones tienden a ser sistémicas, de largo alcance, sustentables y participativas.

Continuará…

F. Crisóstomo.

0 Responses to “RESILIENCIA X”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: